martes, 15 de diciembre de 2009

Plazas de Cabimas

  • Plaza del Templo. Cabimas tuvo su primera plaza pública en 1818, cuando el obispo Rafael Lasso de la Vega aprobó la creación de la parroquia eclésiástica, y ordenó y supervisó la construcción del pueblo y la iglesia en La Rosa como primer centro de Cabimas. El obispo fundador se constituyó en nuestro primer urbanista al trazar la cuadrícula de nueve manzanas de cien varas en cuadro cada una y calles anchas, con iglesia y plaza en el centro. Luego de la destrucción de este primer centro en 1822 por las tropas realistas de Morales, y la extensión del poblamiento hacia el norte con la desaparición de La Misión, ocurrió la mudanza del centro de Cabimas hacia Punta Icotea, donde se encuentra hoy en día. Allí se reconstruyó el pueblo a partir de 1924 y se volvió a establecer al frente de la iglesia el espacio de la plaza, la cual recibía los nombres de Plaza del Templo, Plaza de la Iglesia o Plaza del Rosario. Este espacio de encuentro llegó a ocupar un lugar tan importante en el imaginario popular, que a partir de entonces se extendió la denominación de "La Plaza" a todo el caserío que se formó en torno a la iglesia en este segundo centro. La plaza era un amplio terraplén con forma de trapecio unido al Camino Real (posteriormente Avenida Principal) que comunicaba con La Rosa y Punta Gorda hacia el sur. La plaza también se conectaba con una calle (Avenida del Muelle) que conducía hacia el puerto de la costa. Durante cien años el amplio trapecio de La Plaza fue la principal y tal vez la única plaza pública de Cabimas.
  • Plaza Juan Crisóstomo Gómez. Hacia 1925 un jefe civil caraqueño de nombre Julio Campbell inauguró una nueva plaza dedicada a la memoria del malogrado hermano del dictador Juan Vicente Gómez. A diferencia de la Plaza del Templo, fue concebida como parque urbano, como una contribución al ornato público por la presencia de árboles de sombra y plantas ornamentales cultivados en su interior. Para este fin se expropiaron casas y terrenos ubicados en una esquina, a la derecha, de la Avenida del Muelle con la Principal, en el ángulo noroeste de la Plaza del Templo. Tenía la forma de un rectángulo dorado, más alargado hacia el lago, con un busto de mármol blanco sobre un pedestal de cemento ubicado en el centro, sobre la confluencia de tres caminerías: dos diagonales y una horizontal con respecto a la Avenida Principal. Tenía escaños (bancos) de cemento armado y luz eléctrica. Esta segunda plaza llegó a ser denominada popularmente como Plaza "Juancho" Gómez, "El Parque" o simplemente como "La Placita", para diferenciarla de la otra, la del templo; también llegó a convertirse en símbolo de la tiranía de las autoridades gomecistas a las órdenes de las compañías petroleras trasnacionales. Duró diez años, de 1925 a 1935.
  • Plaza Bolívar. El 21 de diciembre de 1935, los cabimeros tomaron desde muy temprano los espacios de las dos plazas públicas, con la intención de deponer a las autoridades gomecistas que se negaban a abandonar la Jefatura Civil luego de la muerte del dictador. También desde muy temprano los gomecistas colocaron un pelotón de veinticinco hombres armados al frente de la Jefatura y como francotiradores, para contener la manifestación. La multitud congregada en la Plaza Juancho Gómez, en el más alto desafío al poder constituido y a sus fuerzas policiales represivas, destruyó lo que hasta ese entonces representaba el símbolo de la corrupción y la tiranía, el blanco busto de Juancho Gómez. Al mismo tiempo colocaron un cuadro del Libertador sobre el pedestal y a partir de ese momento quedó sellado ese espacio como la nueva Plaza Bolívar. Los gomecistas en represalia y acatando las órdenes de las trasnacionales del petróleo de disolver la manifestación con un toque de queda a partir de las ocho de la noche, masacraron a la población indefensa dejando un saldo de treinta y siete muertos (entre los cuales se encontraba un niño de once años) y más de cien heridos, antes de huir cobardemente. El 20 de febrero del siguiente año se inauguró el busto de bronce del Libertador, elaborado por Villalobos y Compañía con un costo de dos mil bolívares, con un acto especial del Concejo Municipal del Distrito Bolívar. El enriquecimiento del ornato de esta plaza-parque se debe muy especialmente a Eduardo Smilinsky, quien fue presidente de la Junta Comunal de Cabimas en 1941. La Plaza Bolívar fue remodelada en los años 60 durante la gestión de Germán Ríos Linares como presidente del Concejo Municipal, con nuevos pisos de mosaico, jardineras, tarima para las retretas dominicales y hasta un acuario. También se trasladó el busto de 1936 a Puerto Escondido y se colocó un nuevo busto de bronce elaborado en la Escuela Técnica Industrial. Esta plaza fue demolida en 1976 para dar paso a la construcción del nuevo Parque Bolívar, pero se conservaron los árboles y el polígono original de 1925 con forma de rectángulo dorado.
  • Plaza del Obrero. el 1ro de mayo de1953, con la erección de un obelisco entre la Plaza Bolívar y la Prefectura, se inauguró la Plaza del Obrero. Fue inaugurado por la Junta de Gobierno dictatorial (Marcos Pérez Jiménez, Luis Felipe Llovera Páez y el Dr. German Suárez Flamerich, quién presidia el centro histórico de esta jurisdicción). El obelisco se erigió como un monumento al obrero caído, por los muertos en accidentes de trabajo en las compañías petroleras. Fue bendecido por el párroco Delfín Paz. Esta plaza era una especie de redoma para el paso vehicular en torno al obelisco. Fue costeado por los sindicatos de la zona y algunos de Maracaibo. Fue demolido en 1958 luego de la caída de la dictadura de Pérez Jiménez, ya que los sindicalistas consideraron que era una ofensa a la clase trabajadora, ya que muchos obreros fueron muertos o torturados durante esa dictadura.
  • Parque Bolívar. Se anunció su creación como parte del Plan Cabimas, un plan para toda la Costa Oriental del Lago, y dentro del marco de la llamada Renovación Urbana de los años 60 y 70, durante el primer gobierno de Rafael Caldera. A partir de 1973, en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, se comenzó con la expropiación de casas y edificios comerciales para la ampliación de la Plaza Bolívar. Los comerciantes fueron trasladados al nuevo Centro Cívico en Punta Icotea. Primero se demolieron el Pasaje Sorocaima, el Mercado Municipal y el Comedor Popular, luego las casas y locales comerciales y por último la Plaza Bolívar. Pasó varios años detenida la obra hasta que se inició en firme la construcción el 1ro. de julio de 1976. El proyecto del arquitecto Aquiles Asprino, basado en estructuras con forma de rectángulos dorados, incorporaba a este nuevo espacio público una biblioteca pública infantil y juvenil junto al polígono original preservado de la vieja Plaza Bolívar, una fuente de soda, un auditorio abierto en forma de concha acústica, fuentes iluminadas y una nueva estatua en bronce del Libertador de pedestal. Se inauguró con la presencia del presidente de la República el 18 de noviembre de 1978 y con una exposición del pintor Omar Patiño llamada "Cabimas Petroleum Company", homenaje a los personajes populares del casco central. El Parque Bolívar fue remodelado durante el gobierno de Luis Herrera Campins. Se cerró la concha acústica para convertirla en teatro municipal, se cerró también la fuente de soda para convertirla en una galería de arte y se conectó con un boulevar costanero hasta el Centro Cívico en Punta Icotea. Fue registrado en el I Censo del Patrimonio Cultural de la Nación en el 2004 y declarado Bien de Interés Cultural en el 2005. Actualmente la Alcaldía local anuncia la ejecución de un nuevo proyecto de Restitución del Parque Bolívar, obra del reconocido Arquitecto y Artista Plástico de Cabimas Enrique Colina.
  • Plaza El Barroso: Ubicada en la Avenida Intercomunal, Sector Gasplant entre las carreteras K y L. Fue el pozo que mostró el potencial del campo La Rosa, reventando en diciembre de 1922 con 100.000 Barriles de petróleo por día. Actualmente se encuentra inactivo y tiene un equipo de bombeo mecánico (balancín) pequeño como monumento.
  • Distribuidor El Rosario. Unión entre Av Pedro Lucas Urribarrí del municipio Santa Rita y La Avenida Intercomunal del municipio Cabimas y la Av Andrés Bello. Tiene paseos y se ha convertido en un lugar para eventos públicos (conciertos, ferias, bailes, etc).
  • Distribuidor Nuevo Juan. Unión entre Av Miraflores, Av Las Cabillas, carretera J, Av Cumarebo, Av Lagoven, y otras calles de Concordia y Campo Blanco. Tiene el monumento al trabajador petrolero obra del escultor local Lucidio González en 1995. Su color era blanco, pero en el 2008 al ganar la alcaldia el partido de gobierno, fue pintada de rojo. Presenta a 2 obreros de 5 metros de altura apretando una válvula.
  • Iglesia San Francisco de Asís en el Barrio Francisco de Miranda
  • Plaza Alí Primera. Calle las flores sector Concordia.
  • Plaza El León. Avenida Andrés Bello, sector Ambrosio. Remodelada en 2007
  • Plaza el Mirador. Avenida Andrés Bello, sector el Golfito, frente al hospital Adolfo D'Empaire. Al lado de la Plaza San Benito.
  • Plaza General Rafael Urdaneta. Avenida Chile, sector las 50's.
  • Plaza Las 40's. Entre calles 1 y 2 de las 40's con calle Carabobo.
  • Plaza Los Chimbángeles. Avenida Andrés Bello, sector El Golfito, tiene un monumento a San Benito de Palermo.
  • Plaza Miraflores. Calle Carabobo, entre carretera H y Av Cumaná.
  • Plaza Delicias Viejas. Carretera H con Av Intercomunal. Construida en 2007
  • Plaza La Cruz de Mayo. Av Intercomunal. Sector Corito.
Historia documental de Juan Fernández

domingo, 6 de diciembre de 2009

El Primer Centro Comercial de Cabimas

El primer centro comercial de Cabimas fue El Pasaje Sorocaima, que estaba ubicado en la avenida Independencia. El fondo del Pasaje Sorocaima se comunicaba con la calle Urdaneta y el Mercado Municipal. Fue construido a finales de la década de 1940, por Sr. Manuel Estrada bajo la orden de el gobernador del Distrito Bolívar Wilmer González con el propósito de reubicar a los buhoneros.

Era un edificio de dos plantas. En la planta baja estaban los comerciantes en casillas numeradas, las más pequeñas al centro y las más grandes a los lados con entradas poor las calles adyacentes. En la planta alta estaba la oficina de Identificación y algunos bufetes de abogados.

Los primeros comerciantes fueron Tobías González, Luis Matos (Almacen Luisito), Horacio Martínez, Bartola Sánchez, Betilde Flores de Bautista, los hermanos Mota, Castor Atencio, hermanos Acurero, Manuel Torrens Moreno, Inés Delia Acosta, los hermanos Jáuregui, Florencio Rondón, Justiniano Guerrero, Pedro Clavel, Ramiro Perozo, Jóvito Marín, Jesús Villalobos, hermanos Sánchez y Domingo Bracho entre otros.

En el pasaje no se vendia viveres, pero encontrabas ropa para damas, caballeros, niños, joyeria, ferretería, librería, juguetería, quincallería, perfumería.

Por supuesto que los personajes populares de Cabimas como El Pinguino, Oro Cochano y Toroloy se la pasaban por alli.

A una de sus esquinas, donde estaba el local de los hermanos Acurero, la llamaban La Esquina Caliente, ya que los que se paraban alli piropeaban (floridamente y vulgarmente ) a las damas que pasaban por alli, y se contaban los jugosos chismes del dia. Ya las damas optaban por evitar esa esquina.

Fué demolido en 1975, para dar paso al Boulevard Costanero y sus ocupantes mudados al Centro Cívico Cabimas.

Fuente:
Jorge Trujillo Duran y
Huellas de la Col
El Regional del Zulia
29/11/2009
Wilber Oviedo

jueves, 19 de noviembre de 2009

Ve al "Gatico" y me traes una panela.

En Cabimas, siempre han existido los abastos, y se conocen con ese nombre, además de tienda, bodegas, y ahora con el término "mercalito". Pero al principio de la era petrolera, se conocian con el nombre de "Gaticos" o "Gatos".

Ese nombre derivó del hecho de que estos comercios se ubicaban a las puertas de los campos petroleros. La palabra "Gate" en ingles, significa Portal, Portón o entrada. Y por supuesto en estos portones se colocaba bien grande un aviso con dicha palabra.

Asi que los gringos decian: "i am going to the gate to buy sugar", aqui asociamos la palabra "gate" con el abasto lo que derivó en gato y gatico.

Rafael Rangel

jueves, 12 de noviembre de 2009

La primera venta de autorepuestos especializada en frenos de Cabimas

Ernesto Melendez nacio en Coro en 1934, y llego a Cabimas por 1954. Comenzó trabajando como encargado de limpieza en "Pelaez Hermanos", una venta de repuestos que quedaba en la calle Miranda frente a donde esta hoy la Barberia Valente.

Trabajando duro escaló a vendedor y luego a Gerente de la empresa.

Para esa época, no existian ventas de repuestos especializadas en Cabimas, asi que Ernesto funda en 1969 Auto Frenos Meléndez y Taller el Freno, siendo el primero en este pueblo en crear una empresa dedicada exclusivamente a la venta de repuestos para frenos así como el servicio de instalación y revisión.
Posteriormente cambió el nombre de la empresa y la llamó Super Frenos Meléndez, nombre actual.

Ernesto Meléndez falleció en 1996 a los 62 años. Tuvo 22 hijos.

Rafael Rangel
Entrevista a Julio Meléndez (Hijo).

viernes, 6 de noviembre de 2009

Testigo del Chorro. El reventón del Barroso


Ocurrió una madrugada como cualquier otra. Eran aproximadamente las 4:30 y los obreros de la cuadrilla se disponían a cambiar de guardia cuando el pozo comenzó a "gruñir".

Para entonces, jueves 14 de diciembre de 1922, Cabimas era una aldea con olor a pescado fresco. Los cocoteros enmarcaban su espacio desde La Vereda hasta La Misión, pasando por Ambrosio. Cubríanse las distancias a pie y el transporte terrestre se realizaba a lomo de burro. Cabimas era un pueblo maderero y pescador, como toda playa.

Hacia el sureste de ese caserío recostado a la ribera oriental del lago, estaba el escenario de esa madrugada. Los Barrosos 2 metido en el monte como a tres kilómetros de la costa, al poco rato empezó a eructar piedras. Era una especie de cañón subterráneo que disparaba piedras con intermitencia y roncaba. Luego empezó a expulsar gas y petróleo a gran presión, pero a baja altura, hasta que se destapó y las piedras en seguidilla salieron disparadas hasta romper la corona de la cabria. La columna de petróleo negro creció y llegó aproximadamente a los 45 metros de altura en cuyo copo se abría para diluirse por los aires en una bruma.

Los obreros y perforadores despavoridos habían corrido a guarecerse para evitar el impacto de las piedras, mientras el petróleo corría culebreando entre montes y pajonales. El chorro firme se mantenía en las alturas.

Fue en principio una madrugada como cualquier otra para los trabajadores de la Venezuelan Oil Concessions que perforaban Los Barrosos 2, pero el salpique de petróleo en las primitivas techumbres y en las paredes de barro de las viviendas de Cabimas, distante a apenas a pocos kilómetros, significó una mañana completamente distinta. Ese día llovió ligero como es costumbre por diciembre en la región, pero esta vez fue una lluvia de petróleo. Y llovió permanentemente -mañana, tarde, noche y madrugada- durante nueve días.

Samuel Smith, integrante bilingüe de la cuadrilla que estaba en el pozo en el momento en que se produjo el reventón, fue quien evocó muchos años después el acontecimiento. Lo contó siendo un ochentón reposado en la sala de su casa ubicada en Boconó, en el estado Trujillo, hasta donde se fue a vivir con su segunda esposa -la primera había fallecido- y a donde fuimos en 1978 para entrevistarlo.

-Eso fue, más o menos, de cuatro y media para cinco de la mañana. Nosotros nos quedamos alrededor porque el pozo comenzó a "gruñir". Antes de reventar produjo una gran bulla. Era como un trueno. Sacamos la barrena(1) rápidamente y el chorro empezó a fluir. Ya cuando amaneció la corona estaba rota por las piedras y el chorro se había abierto como una flor. Hacia el mediodía la arena acumulada llegaba a la cerca de alambre que rodeaba el pozo.

-¿Cómo era el chorro? -Primero empezó el ruido como un trueno. Después empezó a botar piedras pa' arriba y de allí fue aumentando, aumentando, aumentando hasta que pasó la corona. Fuimos -por cierto, fui yo- al depósito de la Standard en Punta de Leiva a buscar una válvula para tratar de parar el pozo. Como no encontramos la válvula, fuimos a buscar unas tuberías en un taladro que la compañía tenía por el río Limón. Las trajimos para hacer una plataforma en el lago, frente a La Rosa, y embarcar el petróleo derramado. El pozo iba por los nueve días botando petróleo y ya teníamos instaladas las bombas y calderas en La Montañita para movilizarlo hasta la plataforma que habíamos hecho en el lago y embarcarlo.

Estábamos allí con mister George Brake, el Superintendente de Perforación, cuando llegó un señor Arrieta que vivía en la cruzada de La Montañita, yendo para La Salina.

Arrieta, que era vasallo de San Benito, me dice: -Samuel, hágame el favor, dígale al señor Brake que nosotros queremos permiso para ir al taladro a parar el chorro.

Brake se echó a reír y me dijo en inglés: estos carajos están locos. Le expliqué a Arrieta que mister Brake decía que eso era imposible, que "si se meten hasta allá no salen más nunca ni San Benito ni ustedes. Que no intenten eso". Pero Arrieta me respondió que le dijera a Brake que no era imposible, que San Benito paraba el pozo.

-Dile entonces, dijo Brake, que la compañía no responde por daños y perjuicios. Que van por cuenta de ellos.
-Perfectamente, respondió Arrieta, entonces vamos por cuenta de San Benito.
Arrieta y el grupo con ocho tambores penetró por El Cardonal y se pusieron en dirección del pozo.


Mister Brake le comentó a Smith: pobre gente. Esos no volverán más nunca.
Cruzaron El Cardonal, buscaron Pueblo Nuevo para seguir hacia el pozo, pero viendo que no podían llegar hasta el sitio, allí mismo se pusieron a tocar los tambores.

Bañaban a San Benito en petróleo y tocaban cuando, de pronto, el pozo se paró.

Entonces, por orden de Brake, la Venezuelan Oil Concessions pagó todos los daños y le montó a los sanbeniteros una fiesta pública en La Rosa, en la tienda de Abraham Perozo.

En realidad, como es de suponerse, el pozo se paró solo. Se taponó a sí mismo por el derrumbamiento de sus paredes, pero lo contado por el curazoleño Samuel Smith no es una leyenda ni invención calenturienta de la imaginación de las gentes como en algunas oportunidades se ha pensado cuando se cuenta esta anécdota. Smith aseguró que ocurrieron los hechos tal cual él los narró.

En cuanto el pozo dejó de fluir, dicen crónicas periodísticas de la época que se procedió a la contratación de unos 3 mil hombres para que levantaran un muro que limitase el derrame. Cuenta Smith que Felipe Scott, primer Jefe de Labor que tuvo la compañía, mando a buscar a Carora y los Andes a todos esos hombres.

"Allí fue cuando llegó todo el golpe de gente caroreña y andina".
-En Maracaibo, donde Julio Añez y en la Casa París, se compraron picos y palas para hacer un muro de tierra desde La Montañita hasta donde está la clínica vieja de Lagoven, en La Salina. Además de confinar el petróleo derramado, con el levantamiento del muro se buscaba evitar que el petróleo llegara hasta el lago.

-Eran aproximadamente 900 mil barriles de petróleo, calculados por un geólogo de nombre Floyd Merrit. El petróleo cubría aproximadamente un área de 300 hectáreas desde donde, a través de un oleoducto provisional, se le transportó hasta la planchada montada en La Rosa. El petróleo se transportó en monitores hasta Curazao. Durante seis meses se estuvo sacando petróleo, asegura Smith.

Una información de la época, publicada el 22 de diciembre de 1922 por el diario El Universal, tiene otra versión que indica que “se calcula que la producción diaria de este pozo es de cincuenta a sesenta mil barriles”. El documento ubicable por Internet en Goggle, acota que posteriormente se precisó que la altura del chorro era de sólo 150 a 180 pies, y que la profundidad del pozo alcanzaba efectivamente a 1.500 pies. “La producción diaria, concluye el comentario, se había elevado ya a 90 mil barriles”.

Sin duda que el pozo Los Barrosos 2 significó lo que siempre se ha dicho: la alborada de la industria petrolera en Venezuela. Este pozo dejó ver al mundo la riqueza petrolífera del subsuelo de la costa este del lago de Maracaibo, pues expulsó en nueve días un volumen de petróleo que representó la décima parte de todo lo que para entonces había generado el país en casi diez años como productor. Era petróleo pesado y el nombre oficial del pozo era R-4.

Los Barrosos 2 confirmó lo que no pudo el pozo Santa Bárbara Nº 1, concluido en 1917 como productor de bajo rendimiento. Sin embargo, el Santa Bárbara dio lugar al descubrimiento del famoso campo La Rosa, menciona el ingeniero civil Federico Baptista en un esbozo titulado Historia de la Industria Petrolera de Venezuela, editado por Creole.

El geólogo Aníbal Martínez apunta en la obra Historia Petrolera Venezolana, que con el estallido de diciembre de 1922, las miradas ávidas se volvieron con ansias hacia Venezuela. En 1928, es decir, en apenas cinco años, el número de concesionarios y empresas dedicados al negocio petrolero y establecidos en el país, superó los doscientos.

En ese año, 1928, Venezuela llega a producir más de 15 millones de metros cúbicos de petróleo. El país se convierte en el segundo productor en el mundo y el primer exportador.
Fue el comienzo del chorro.

Manuel Bermúdez Romero

jueves, 29 de octubre de 2009

Cuando el Sindicato.... era un Sindicato.


Detrás del micrófono de la antigua Radio Cabimas se observa a Jorge Hernández (El Negro Hernández, como lo llamaban) gran luchador sindical y fundador del SOEP de Cabimas, junto a Ángel Capielo, dando uno de sus tantos discursos en pro de la lucha por las reivindicaciones laborales de los trabajadores petroleros de la época.
Foto Tibaldo Diaz

martes, 27 de octubre de 2009

Poder Femenino de Atletismo de Cabimas.

Aura del Carmen Bracho

Aura del Carmen Bracho nació en Sinamaica el 16 de Julio de 1930. En 1938 migra a Cabimas y comienza su pasión por el deporte. Forma parte del Poder Femenino de Atletismo del Centro La Salina, destacandose en el lanzamiento de jabalina y llegando a ser campeona en esta disciplina.
Aura en una entrevista

Tambien fue madrina de los equipos de beisbol y cajera del primer Comisariato de Cabimas, de la Creole, formando parte del equipo de trabajo en su inauguración.
Inauguración del Comisariato de Creole en Cabimas el 3 de Noviembre de 1949.

A los 21 años se casa con Carlos Benito Poggioli (Hijo de la primera enfermera de Cabimas), naciendo de esta un ión 5 hijos, Diana Beatriz, Josefina Ramona, Carlos alberto, Yngrid Betsabe y Raiza Virgina.

Aura falleció el 15 de julio de 1991.

Raiza Virginia Bracho

La Primera Enfermera Uniformada de Cabimas

En una de las entradas anteriores, mencione que Lourdes Cáceres fue la primera enfermera uniformada de Cabimas. Pues me ha enviado el siguiente material RaizaVirgina Bracho, nieta de Josefina Ramona Poggioli de Cáceres y quien en realidad fue la primera enfermera. Lourdes fue una de sus hijas, tia de Virginia.

Josefina Poggioli de Cáceres con su uniforme de enferemera
Josefina Poggioli de Cáceres, nació en la Vela de Coro el 19 de Marzo de 1903. Tuvo 6 hijos, Eugenio José, Zoila Gala, Lourdes de Jesús, Ligia María, Victor Manuel y Carlos Benito.
Migró a Cabimas más o menos en 1928 donde vivio hasta su muerte el 27 de abril de 1955.

Josefina con un grupo de médicos del hospital de Cabimas, entre ellos el Dr. Jesús Perez López y el Dr. Samuel Ovial . Foto tomada en la década de 1950

Raiza Virgina Bracho